Morando con Dios – Devocional de Sucot, Día 1

__wf_reserved_inherit
Dios con Nosotros

“Adonai iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que pudieran caminar de día y de noche. Nunca se apartó del pueblo la columna de nube de día ni la columna de fuego de noche.”

––Éxodo 13:21-22

Una de las cosas que celebramos durante la Fiesta de Sucot es que Dios mora con nosotros. En el desierto, Israel tuvo una manifestación visible de la presencia de Dios con ellos de día y de noche: columnas de nube y de fuego. En un momento dado, cuando Dios estaba disgustado por la infidelidad de su pueblo, Moisés le rogó que no los enviara adelante si su presencia no iba con ellos.  

Miles de años después, en un humilde establo de Belén, el Mesías nació como Emanuel, Dios con nosotros. Después de la resurrección y ascensión de Yeshúa (Jesús), morar con Dios tomó una forma completamente nueva. La presencia de Dios llegó a los creyentes a través del Espíritu Santo, dado no entre nosotros, con nosotros o cerca de nosotros, sino justo dentro de nosotros.

¿Podemos comprender la profundidad y el alcance de este regalo? Dios está tan cerca como nuestros pensamientos, y nunca se apartará de nosotros. Él está allí para guiarnos como lo hizo con los israelitas en el desierto. Él se revela a sí mismo, enseñándonos y mostrando su compasión tal como lo hizo Jesús cuando vivió en la Tierra. Y Él nos consuela y nos ayuda, capacitándonos para andar en los caminos de Dios.  

Al enfocarnos este Sucot en que Dios mora con nosotros, tómate un tiempo para reflexionar sobre lo que significa para ti que Dios more dentro de nosotros. Considera cómo podrías estar más consciente y comprometido con su presencia. ¡Y regocíjate por las maravillas de que Dios more contigo cada día!

“Por tanto, el mismo Adonai os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.”  

“…que significa ‘Dios con nosotros.’”

––Isaías 7:14 y Mateo 1:23

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

––Apocalipsis 3:20

“Yeshúa respondió y le dijo: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él.”

––Juan 14:23

Morando con Dios en medio del COVID-19

Con Dios, no se requiere distanciamiento social. No hacen falta mascarillas, ni citas previas, ni pedidos anticipados. Puedes ser tan espontáneo como quieras. Él siempre está listo para reunirse contigo y siempre dispuesto a llevar tus cargas. Dedica tiempo extra a estar con Él. Así como los solteros y las familias han encontrado maneras creativas de aprovechar el tiempo de forma productiva, podemos aplicar esa idea también a nuestra relación con Dios. Podrías leer un libro de la Biblia al que rara vez recurres. Sal a caminar con Dios, orando por cosas que normalmente estás demasiado ocupado para atender. Alábalo por algo antes de pedirle algo. Elige un capítulo de la Biblia y léelo cada día durante una semana. ¿Qué otras ideas podrías poner en práctica para renovar tu tiempo con Él cada día?