Morando con Dios – Devocional de Sucot, Día 5

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Permaneciendo en el Amor de Dios

“Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.”

––Juan 15:9

Imagina si pudieras vivir en una estructura hecha del amor mismo. Suena acogedor y seguro, ¿verdad?  Pues bien, Dios nos invita a establecer nuestra residencia en su amor. Él quiere que moremos con Él cada día dentro de la morada segura de su amor desbordante. Su amor nos rodea y nos protege como las paredes y el techo de un hogar.

Porque para quienes creemos en Jesús el Mesías, nuestro hogar está con Dios, y Él ha hecho su hogar en nuestros corazones a través de su Espíritu Santo. Sabemos que esto es verdad, y sin embargo, en nuestra experiencia diaria, todavía estamos aprendiendo a permanecer en el amor de Dios, a quedarnos y descansar en él. Tendemos a entrar y salir de él según cómo nos sintamos o cuán fieles seamos al andar en sus caminos.

Sin embargo, el amor de Dios es inmutable, y Él no nos deja fuera de la casa cuando fallamos. En nuestros peores días, su amor y su bienvenida son los mismos. La verdad es que, incluso en nuestros mejores días, no merecemos su amor. Es pura gracia. Él nos ama porque Él es amor (1 Juan 4:8).  

Se necesita práctica para permanecer espiritualmente en el amor de Dios mientras vivimos en este mundo tangible que con tanta frecuencia nos acepta o nos rechaza según cuán bien nos desempeñemos. Se necesita fe –creer y recordar que nada puede separarnos de su amor (Romanos 8:35–39) y que Él quiere que moremos continuamente en esa certeza.

Mientras nos esforzamos por meditar en el amor de Dios, creerlo y recibirlo, aprendemos a hacerlo nuestra morada, de modo que, incluso mientras nos ocupamos de los asuntos de la vida diaria, permanecemos en casa, en su amor. Durante Sucot, regocijémonos en su maravilloso amor y busquemos comprender su plenitud.

“Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.”

––Salmo 63:4

“Para que el Mesías more en vuestros corazones por la fe. Ruego que, estando arraigados y cimentados en amor, tengáis fuerza para comprender, junto con todos los kedoshim [santos], cuál sea la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor del Mesías que sobrepasa todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.”

––Efesios 3:17–19

Morando con Dios en medio del COVID-19

Durante esta temporada, en la que no pasamos tanto tiempo con otros como solíamos, tenemos la oportunidad de tener “vacaciones en casa” con Dios. Planifica un tiempo intencional para enfocarte en el amor de Dios por ti. Explora las Escrituras acerca de su amor, y anótalas a medida que las encuentres en tu lectura habitual de la Biblia. Recopílalas para repasarlas con frecuencia y anímate a permanecer conscientemente en su amor.